lunes, 3 de agosto de 2015

The Ha´penny Bridge



¿Por qué escribir un blog? ¿Por qué escribir cualquier cosa? ¿De dónde sale esa ansiedad por comunicar lo que uno tiene dentro, incluso aunque sean gritos al aire? En mi primer post no me presenté, en parte porque no esperé que nadie lo leyera, pero quizás debería dedicar un poco de espacio a hacer de este blog un sitio más personal, como era mi deseo al crearlo. Desde que aprendí en el colegio, escribo de forma instintiva, y aún sabiendo que no soy un portento de nada, ni tengo especial talento para hacerlo no me parecería bien reprimirlo y reducir esa inclinación a cartas secretas que nunca se envían y diarios que jamás se leerán.

Por suerte o desgracia, son muchas las pasiones que tengo en la vida. Escribo cuentos y artículos de opinión, fantasías y planes, y hasta proyectos imposibles. Me gusta el cine, el teatro y los libros, la política o la economía; podría escribir sobre eso. Pero elegí escribir sobre lugares y monumentos. No sé porqué elegí hacer el blog sobre eso en vez de sobre otra cosa. Supongo que me salió de forma natural, sin pensar demasiado, y tal vez sea lo más adecuado, pues últimamente me da la impresión de que lo que hacemos aparentemente de forma irracional, acaban siendo las cosas que mejor salen (tal vez porque no esperamos nada de ellas).

Quizás se debió a mi admiración por los paisajes y la arquitectura, por las diferentes culturas y personalidades. Quizás porque hace poco que me mudé de país. Quizás simplemente leí demasiado la National Geographic este año y me creí exploradora en esa parte de nuestra mente que nunca crece. En cualquier caso, es bonito tener la oportunidad de tener un diario online, y pienso que siempre hay que aprovechar las oportunidades que se nos presentan.


Sin más dilación, pasamos del monumento-símbolo de mi ciudad de nacimiento al de mi ciudad de residencia. ¡Os presento el Ha´penny Bridge!
 
Foto por Marta Edreira. Ha´penny Bridge.


Realmente, su nombre oficial es Liffey Bridge, dado que es un puente construído sobre el río Liffey (muy prosaico, sí), pero coloquialmente, desde su construcción en 1816, cuando aún se llamaba Wellington Bridge (en honor al primer duque de Wellington, Arthur Wellesley) se le conoce por Ha´penny Bridge (Puente "Medio Penique"), fundamentalmente por el peaje que se cobraba, de medio penique, para poder cruzarlo. Cuando el peaje aumentó a penique y medio, el nombre coloquial cambió con él, pasando a ser el Penny Ha´penny Bridge (Puente "Penique y Medio"), hasta que finalmente, en 1919, el peaje fue suprimido. Desde entonces, el nombre por el que se conoce esta obra vuelve a ser el coloquial y primigenio "Ha´penny".

Ha´penny Bridge de noche. 


Una anécdota "graciosa" (para el que, como yo, tenga un laxo sentido del humor) es que a la hora de su construcción, los vecinos de Dublín estaban hasta el gorro de los proyectos que el Gobierno y empresas privadas hacían para pasar el fecking río, dado que después de siete ferries fallidos se mostraban bastante escépticos. Cuando se decidió hacer el puente, que fue diseñado por el arquitecto John Windsor, pusieron como condición para proceder a su construcción que si en el plazo de un año no se encontraban satisfechos (es decir, como diera un solo problema), el puente debía ser retirado sin coste alguno para la ciudad (ergo: para los conciudadanos).

Se procedió a su mantenimiento en 2001 por última vez, y a lo largo de 2012 y 2013 se tuvieron que ir quitando los candados que las buenas y bienamadas parejas ponían en el centro del puente. El ayuntamiento hizo dos campañas en estos años para tratar de convencer a los amantes que había otras formas más seguras y menos dañinas para la infraestructura pública de demostrar su afecto, pero personalmente puedo decir que aún se ven muchos de estos cerrojos decorando los lados del puente. Supongo que las costumbres y tradiciones son difíciles de desarraigar, y Hollywood ha hecho mucho daño al romanticismo y a la originalidad pareja al mismo.

Por falta de previsión (y de batería en el móvil) no os puedo dejar una foto-ejemplo de la utilización de la especial arquitectura de este puente como símbolo de la ciudad de Dublín en los carteles turísticos, pero estoy convencida de que os será fácil de identificar, y cuando veais un cartel con el nombre de la capital irlandesa, con un gracioso faro adornando encima, no dudaréis que es el famoso puente del s. XIX el que cobija el nombre de la ciudad.

Farolillos del Ha´penny Bridge- www.klm.com

Datos

Localización:  Dublín (Éire/Irlanda).
 
Arquitecto: John Windsor.

Nombre oficial: Liffey Bridge.

Medidas: 43 metros de largo, por 3.35 metros de ancho.

Inauguración: Mayo de 1816.






¡Gracias de nuevo por vuestro tiempo! :)



Fuentes y enlaces de interés:
- http://structurae.net/structures/hapenny-bridge
-http://www.irishtimes.com/news/environment/council-sign-calls-on-couples-not-to-lock-love-to-ha-penny-bridge-1.1705456
- http://archiseek.com/2010/1816-hapenny-bridge-dublin/




viernes, 24 de julio de 2015

La Torre de Hércules- The Tower of Hercules

Hace miles de años (casi 2000, si atendemos a los estudios arqueológicos), el semi-dios Hércules se dirigió a la ciudad romana de Brigantium a robar el ganado de Gerión, como décimo de los doce trabajos que le impusieron para convertirse en un dios por completo. Una vez allí, observó la tiranía que el gigante ejercía sobre el pueblo de la ciudad, y se decidió a matar al gigante para liberar a los ciudadanos de la ciudad romana. El enfrentamiento duró tres días y tres noches, pero finalmente Hércules logró vencer y, cortando la cabeza del gigante, la enterró junto al mar, y mandó construir sobre ella un faro-torre para conmemorar su victoria, dando un nuevo nombre a la ciudad: Crunia, el nombre de la primera mujer que vio viviendo en el lugar, y de la cual se enamoró perdidamente.

Estos romanos y su amor por la violencia y la arquitectura... No se puede decir que sea una leyenda muy pacífica, y desde luego, tampoco que guarde coherencia con la demás mitológía relativa a Hércules, los doce trabajos o Gerión (que, en teoría, vivía en la actual Cádiz, que no es que quede muy cerca de la ciudad gallega), pero sirve para que, en un parrafillo de nada, sepamos el origen del símbolo de la ciudad marinera, de su nombre, y porqué diablos hay una calavera debajo de la torre en el emblema. Además, ¿quién soy yo para contradecir a Alfonso X, autor de esta leyenda, en el siglo XIII? Lo maravilloso de las leyendas es que, digan lo que digan, por su propia naturaleza nunca pueden ser mentira.


Como no podía ser de otra manera, y tal y como le correspondía a una coruñesa enamorada de su ciudad, este blog debe iniciarse con este símbolo arquitectónico, que además de representar una ciudad (hermosa como la que más), encarna la permanencia a través del tiempo.




































Datos

- Localización: A Coruña. Galicia. España.
- Altura: 57 metros sobre el nivel del mar (Por poner una referencia, una quinta parte de la altura de la Torre Eiffel de París).

- Fecha de construcción:
Segunda mitad del siglo I/Primera mitad del siglo II de nuestra era.
(Los arqueólogos no se aclaran, porque si lo construyó el arquitecto que se piensa, no corresponde con el emperador que se supone que gobernaba en aquel momento, así que ponen un siglo de margen y Santas Pascuas).

- Función:
Faro/Atracción turística. Es el faro más antiguo que sigue en funcionamiento, y prácticamente ha sido así durante toda su existencia. Durante el declive del imperio romano, el decreciente comercio (que era el motivo principal, junto con los fines militares, de que hubiera barcos recorriendo el océano), probablemente causara que dejara de alumbrar durante un tiempo, junto con la mala costumbre de los ciudadanos de la zona de robar piedras de la Torre para sus construcciones personales o las nuevas edificaciones de la ciudad, pero afortunadamente, esto terminó sobre el siglo XVI, a causa de la nueva importancia que adquirió el tráfico marítimo y el emplazamiento estratégico del puerto de la ciudad.

Desde una perspectiva más realista, el faro se construyó por el Imperio romano, por un arquitecto natural de Coimbra (una ciudad portuguesa), llamado Caio Servio Lupo (cuya firma sigue inscrita a los pies de la torre). El nombre original de este monumento fue Farum Brigantium, a causa de la cercana ciudad romana Brigantium, pero tanto su denominación como su estructura fueron cambiando a través del tiempo, lo cual no es difícil de deducir teniendo en cuenta la manía ya mencionada de los coruñeses. Esto causó que la imagen de la Torre fuera cambiando, según se debía ir reconstruyendo para evitar su destrucción. Actualmente, sigue conservando en gran medida la integridad estructural original: el interior sigue siendo en gran medida el correspondiente a la época romana, pero el aspecto exterior es un diseño neoclásico del s. XVIII, que añadió ciertos toques de la época (por ejemplo, añadiendo ventanas "ciegas", manteniendo abiertas solo las que originariamente existían en la antigüedad, por una cuestión de estética, o facilitando los accesos a la lintera, para hacerlo más funcional), respetando la obra de ingeniería romana.

Cuando los romanos construyeron el faro, eligieron intencionadamente un terreno que formaba parte de un espacio de culto indígena, con la intención de darle un carácter más épico a la construcción, ya que los celtas solían usar las zonas cercanas al mar para guardar culto a divinidades que se podían asimilar a la figura romana de Hércules, pero no se le comenzó a llamar "La Torre de Hércules" hasta la Edad Moderna, sustituyendo a la denominación medieval de " El Faro" o "El Castillo Viejo".
 
Torre de Hércules original = Faro Brigantium
Torre de Hércules en la actualidad (Diseño neoclásico)



Toda la zona en la que está afincada la Torre tiene un alto valor ecológico, que muestra la geografía accidentada propia de Galicia, así como numerosa flora y fauna autóctona, y está rodeada de otros monumentos, como la Rosa de los Vientos, o el Parque Escultórico. Las normas urbanísticas prohíben (al menos por el momento, no nos confiemos antes el afán de construcción español) construir a partir de determinada altura para proteger las vistas, totalmente despejadas, de la Torre.


Por otra parte, es muy significativo que el símbolo de esta ciudad sea el un faro, teniendo en cuenta la tradición que los gallegos tenemos en emigración. ¿A cuántos gallegos habrá guiado su luz mientras abandonaban su tierra en busca de trabajo? ¿Y a cuántos les ha alumbrado el camino a casa? De hecho, esta Torre está hermanada con la Estatua de la Libertad en Nueva York, precisamente a causa de la cantidad de emigrantes gallegos que salían desde ella hasta América. 

Esperemos que siga guiando en la oscuridad y el desconcierto a todo el que busque su luz, si Gerión y Hércules nos lo permiten desde el Hades y el Olimpo respectivamente, supongo, durante muchos miles de años más.


¡Gracias por leer! :)



 

 

 

 

 

 

Sitios de referencia:

- Página web UNESCO: http://whc.unesco.org/es/list/1312

- Página web A Coruña: https://www.coruna.es/servlet/Satellite?pagename=CorunaPortal/Page/Generico-Page-Generica&cid=1423535256924&argIdioma=es&itemID=1149055943813&itemType=Entidad

- http://www.torredeherculesacoruna.com/index.php?s=8&l=es

 

Fotografías cedidas por:

- Daniel Gestal.

- Vanessa Rodriguez.

- Marta Edreira.

- Página web A Coruña.